En el desarrollo de toda coyuntura se hace necesario caracterizar ciertos elementos políticos, económicos y sociales que permitan situarnos con mayor determinación y comprensión del espacio en cual nos articulamos. En este sentido, creemos que todo análisis económico, contribuye como ejercicio, a la concreción de lecturas que a la vez permitan correlacionar aspectos que fundamentan la relación sistémica de las fuerzas existentes. Enfrentando a la vez, una confluencia de elementos que orientan y dan forma a la realidad antofagastina tras la agudización de la crisis del modelo neoliberal, la que hoy repercute de forma bestial sobre los sectores mas explotados del campo popular chileno.Una breve mirada a la realidad económica antofagastina.
Antofagasta, capital minera del mundo, hace frente de forma más patente a la crisis económica y social, que atraviesa nuestro pueblo, ya que nos situamos en una serie de acontecimientos los cuales deben ser objeto de análisis, tras la arremetida del bloque en el poder en sus despliegues ofensivos para controlar y canalizar las fuerzas del movimiento popular.
No es desconocido, tras lo expuesto, que los costos de la vida suben de forma extraordinaria, las cuentas de la luz, agua y transporte son la acción cotidiana más palpable del trabajador, poblador o estudiante en su vida diaria. La Segunda Región en términos cuantitativos, expresa dicha dinámica en la nulidad de un supuesto blindaje ante la crisis internacional. Esto se expresa de forma concreta, tras las cifras emanadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), puesto que, en los últimos seis meses la región perdió 16 mil puestos de trabajo, sobre una fuerza de trabajo que en el trimestre diciembre-enero y febrero alcanzó los 231.597 trabajadores. Dichos antecedentes se reflejan de forma sectorial en la ultima medición, la cual arrojo que la Construcción manifestó un total de 5.206 desocupados, equivalente a un (13%); el Comercio presento 3.526 (8.2%); y los Servicios Comunitarios expresaron un 3.9%, lo que en otros términos muestra un total de 1.815 personas sin trabajo.
Esta cruda realidad que afecta a la clase trabajadora, no es resuelta por bonificaciones de 40 mil pesos entregados a las familias más vulnerables en términos de política pública, ya que como bien dice la frase popular “pan para hoy y hambre para mañana”. Tras esta ofensiva del bloque en el poder en términos legales y políticos, y considerando que Antofagasta tiene los índices mas elevados en el costo de la vida, logra apalear en una instancia las alzas, pero por otro lado, desvirtúa una canalización de organización y lucha por medio de la acción directa de masas. Ya que en su sentido sociopolítico, hace parte a la comunidad en la superación paulatina y colectiva de la crisis, lo que se concreta tras la canalización reformista de la sociedad civil, dinamizada y reforzada por el bloque dominante.
Siguiendo con la caracterización económica de la región, hacemos ejemplificación, respecto al consumo de ventas reales de los supermercados, dado a que la oferta de estos, mayoritariamente se concentra en productos de primera necesidad. Según lo que establece el INE, la demanda viene respondiendo con una desaceleración importante, ya que, en diciembre del 2008 se presento una caída de un 3.8% respecto del mismo mes en el año 2007. Esta muestra, responde a la disminución del poder adquisitivo por parte de los sectores populares, cosa que se va acrecentando en la medida que disminuyen los puestos de trabajo, y la crisis del modelo neoliberal da cara negra al sostén de las políticas monetarias internacionales, las que hoy pretenden humanizar el modo de producción capitalista en su fase imperialista, a través de un supuesto Progresismo.
Haciendo una mirada más rigurosa a la situación económica, recogemos el Índice de Actividad Económica Regional (INACER), ya que este considera a todos los sectores productivos. En relación a los últimos trimestres: julio-septiembre y octubre-diciembre; muestran resultados negativos en relación al crecimiento económico, mostrando una caída de 3.0% y 2.5% respectivamente. En términos teóricos y técnicos, se requieren tres periodos consecutivos de un crecimiento negativo para oficialmente situarnos en una recesión económica. Solo basta esperar las cifras que arroje el INE para el trimestre que viene, lo cual es crucial para determinar un nuevo escenario de crisis.
Con respecto a la situación local, y como ya veníamos diciendo, en los últimos seis meses la región ha perdido un total aproximado de 16 mil puestos de trabajo, para lo cual es necesario considerar dos factores importantes. Por un lado, la masa de desocupados y por otro lado, la fuerza de trabajo, lo que incrementa de forma significativa la tasa de un 5.8% a un 7.4% que rige en la actualidad. Elevando la cifra, a un total aproximado de 17 mil personas sin puesto de trabajo; frente a esto es necesario considerar la tasa de desempleo nacional, que rodea el 8.5%.
Por otro lado, y reforzando la categorización económica y social, la crisis financiera azoto de forma importante un sector estratégico de la económica nacional. Tal caso responde a la disminución de un 45% de las utilidades mineras en el 2008. Ya que los precios afectaron de sobremanera la coyuntura económica pasada, lo que explica las medidas anticrisis del gobierno en su capitalización de US$ 1.000 millones de CODELCO.
En este sentido y frente a la actual realidad económica, se hace imperativo generar respuestas desde el campo popular, con orientaciones estratégicas de acumulación de poder. Puesto que, en la medida en que no logremos despojarnos del espontaneismo de las masas como respuesta a ciertas coyunturas, no podremos concretar el Poder Popular necesario, para ser capaces de realizar cambios concretos. En tal orientación, consideramos de vital importancia asumir un programa de clase, antagónico a la clase dominante, en términos políticos, económicos, sociales e ideológicos.
Solo la unidad de nuestra clase, la unidad de los pueblos latinoamericanos, la unidad de trabajadores, pobladores y estudiantes, pueden encabezar un proceso revolucionario serio, que de respuestas efectivas contra el imperialismo y sus aliados, en la Lucha por la Liberación Popular y Soberana.
Antofagasta, capital minera del mundo, hace frente de forma más patente a la crisis económica y social, que atraviesa nuestro pueblo, ya que nos situamos en una serie de acontecimientos los cuales deben ser objeto de análisis, tras la arremetida del bloque en el poder en sus despliegues ofensivos para controlar y canalizar las fuerzas del movimiento popular.
No es desconocido, tras lo expuesto, que los costos de la vida suben de forma extraordinaria, las cuentas de la luz, agua y transporte son la acción cotidiana más palpable del trabajador, poblador o estudiante en su vida diaria. La Segunda Región en términos cuantitativos, expresa dicha dinámica en la nulidad de un supuesto blindaje ante la crisis internacional. Esto se expresa de forma concreta, tras las cifras emanadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), puesto que, en los últimos seis meses la región perdió 16 mil puestos de trabajo, sobre una fuerza de trabajo que en el trimestre diciembre-enero y febrero alcanzó los 231.597 trabajadores. Dichos antecedentes se reflejan de forma sectorial en la ultima medición, la cual arrojo que la Construcción manifestó un total de 5.206 desocupados, equivalente a un (13%); el Comercio presento 3.526 (8.2%); y los Servicios Comunitarios expresaron un 3.9%, lo que en otros términos muestra un total de 1.815 personas sin trabajo.
Esta cruda realidad que afecta a la clase trabajadora, no es resuelta por bonificaciones de 40 mil pesos entregados a las familias más vulnerables en términos de política pública, ya que como bien dice la frase popular “pan para hoy y hambre para mañana”. Tras esta ofensiva del bloque en el poder en términos legales y políticos, y considerando que Antofagasta tiene los índices mas elevados en el costo de la vida, logra apalear en una instancia las alzas, pero por otro lado, desvirtúa una canalización de organización y lucha por medio de la acción directa de masas. Ya que en su sentido sociopolítico, hace parte a la comunidad en la superación paulatina y colectiva de la crisis, lo que se concreta tras la canalización reformista de la sociedad civil, dinamizada y reforzada por el bloque dominante.
Siguiendo con la caracterización económica de la región, hacemos ejemplificación, respecto al consumo de ventas reales de los supermercados, dado a que la oferta de estos, mayoritariamente se concentra en productos de primera necesidad. Según lo que establece el INE, la demanda viene respondiendo con una desaceleración importante, ya que, en diciembre del 2008 se presento una caída de un 3.8% respecto del mismo mes en el año 2007. Esta muestra, responde a la disminución del poder adquisitivo por parte de los sectores populares, cosa que se va acrecentando en la medida que disminuyen los puestos de trabajo, y la crisis del modelo neoliberal da cara negra al sostén de las políticas monetarias internacionales, las que hoy pretenden humanizar el modo de producción capitalista en su fase imperialista, a través de un supuesto Progresismo.
Haciendo una mirada más rigurosa a la situación económica, recogemos el Índice de Actividad Económica Regional (INACER), ya que este considera a todos los sectores productivos. En relación a los últimos trimestres: julio-septiembre y octubre-diciembre; muestran resultados negativos en relación al crecimiento económico, mostrando una caída de 3.0% y 2.5% respectivamente. En términos teóricos y técnicos, se requieren tres periodos consecutivos de un crecimiento negativo para oficialmente situarnos en una recesión económica. Solo basta esperar las cifras que arroje el INE para el trimestre que viene, lo cual es crucial para determinar un nuevo escenario de crisis.
Con respecto a la situación local, y como ya veníamos diciendo, en los últimos seis meses la región ha perdido un total aproximado de 16 mil puestos de trabajo, para lo cual es necesario considerar dos factores importantes. Por un lado, la masa de desocupados y por otro lado, la fuerza de trabajo, lo que incrementa de forma significativa la tasa de un 5.8% a un 7.4% que rige en la actualidad. Elevando la cifra, a un total aproximado de 17 mil personas sin puesto de trabajo; frente a esto es necesario considerar la tasa de desempleo nacional, que rodea el 8.5%.
Por otro lado, y reforzando la categorización económica y social, la crisis financiera azoto de forma importante un sector estratégico de la económica nacional. Tal caso responde a la disminución de un 45% de las utilidades mineras en el 2008. Ya que los precios afectaron de sobremanera la coyuntura económica pasada, lo que explica las medidas anticrisis del gobierno en su capitalización de US$ 1.000 millones de CODELCO.
En este sentido y frente a la actual realidad económica, se hace imperativo generar respuestas desde el campo popular, con orientaciones estratégicas de acumulación de poder. Puesto que, en la medida en que no logremos despojarnos del espontaneismo de las masas como respuesta a ciertas coyunturas, no podremos concretar el Poder Popular necesario, para ser capaces de realizar cambios concretos. En tal orientación, consideramos de vital importancia asumir un programa de clase, antagónico a la clase dominante, en términos políticos, económicos, sociales e ideológicos.
Solo la unidad de nuestra clase, la unidad de los pueblos latinoamericanos, la unidad de trabajadores, pobladores y estudiantes, pueden encabezar un proceso revolucionario serio, que de respuestas efectivas contra el imperialismo y sus aliados, en la Lucha por la Liberación Popular y Soberana.
“CONTRA EL IMPERIALISMO, NI UN PASO ATRÁS”
¡¡¡ VENCEREMOS !!!
Frente de Estudiantes Libertarios
Sección Antofagasta
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Sección Antofagasta
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